Cómo un semestre o año en el extranjero acelera el desarrollo personal y académico antes de la universidad
De acuerdo con EF, 9 de cada 10 participantes entran a la universidad de su preferencia y un 95% entra a un posgrado al estudiar uno de sus programas preuniversitarios.

Elegir una carrera universitaria es una de las decisiones más complejas de la vida, a partir de ello se define el futuro profesional de la persona y, aunque siempre puede haber giros en la trayectoria, no deja de ser un momento que genera muchas preguntas. Ante este escenario, algunos jóvenes optan por tomarse algunos meses para analizar qué quieren o enfocarse en otros proyectos y adquirir nuevas habilidades que hoy son más relevantes que nunca.
Gap year: cuando pausar es la mejor estrategia
Una de las opciones que cobran relevancia poco a poco es dedicar entre seis y doce meses a desarrollar habilidades como estudiar un idioma en el extranjero, en el país donde se habla, combinando clases intensivas con una experiencia internacional completa para amplificar las experiencias personales, y tener claridad sobre qué quiere hacer la persona.
De acuerdo con Education First, un gap year no retrasa el desarrollo académico, lo optimiza. Los estudiantes que viven este tipo de experiencias suelen regresar con mayor motivación, claridad de objetivos, mejor adaptación a la vida universitaria y habilidades cognitivas aplicadas como pensamiento crítico, resolución de problemas y perspectiva global. Además, fortalece la madurez, la independencia, la resiliencia y la capacidad de tomar decisiones informadas sobre su futuro académico y profesional.
Education First cuenta con diferentes programas para impulsar estas experiencias, como (EF Academic Year Abroad) que está dirigido a estudiantes a partir de los 16 años para cursar de 2 a 4 periodos académicos en escuelas asociadas alrededor del mundo, con un plan de entre 26 y 32 lecciones semanales de idioma, materias optativas y contenidos vinculados a intereses académicos y profesionales futuros.
“Un año académico en el extranjero antes de entrar a la universidad no es un ‘año perdido’, es una inversión estratégica. Los estudiantes regresan con mejor manejo del idioma, pero al mismo tiempo impacta positivamente en su desempeño académico, claridad vocacional, adquisición de habilidades cognitivas e impulsa su madurez y desarrollo personal. Incluso, al tomar nuestro programa, las posibilidades de ingresar a las mejores universidades en otro país, aumentan”, destaca Álvaro González, director general de EF en México.
Vivir la experiencia desde adentro
A diferencia de los cursos cortos o de verano, una estancia de un semestre o el año permite que los estudiantes se integren de verdad a la vida local, aprendan de la cultura e, incluso, descubran cosas de sí mismos respecto a su personalidad o intereses.
En este tipo de programas, los jóvenes viven con familias anfitrionas o en residencias estudiantiles, conviven con compañeros de distintos países y participan en actividades, excursiones y clubes organizados por EF. Con la exposición constante al idioma y la cultura, el aprendizaje y habilidades como la autonomía, la resiliencia, la comunicación intercultural y el trabajo en equipo, se aceleran o fortalecen.
Al vivir experiencias concretas fuera del aula, los estudiantes pueden identificar con mayor certeza qué áreas les interesan, qué tipo de entorno profesional les motiva y qué decisiones académicas se alinean mejor con sus metas. Esto reduce uno de los principales riesgos en esta etapa: elegir una carrera sin suficiente información o experiencia previa.
Destinos en todo el mundo y acompañamiento personalizado
Respecto a la oferta de destinos, hay escuelas en todo el mundo, frente a la gran variedad EF ofrece asesoría personalizada en México para elegir destino y programa basado en el idioma de interés (inglés, francés, alemán, coreano, japonés, francés, italiano o chino). Además de contar con apoyo en el extranjero durante toda la estancia. Los estudiantes se concentran en aprender y disfrutar, mientras que sus familias tienen la certeza de que hay un equipo profesional detrás.
También se preparan para exámenes de certificación oficial y cursan programas orientados a áreas específicas que aportan valor a su perfil académico. Al terminar, obtienen certificados y documentación académica que respaldan su trayectoria para desenvolverse en contextos internacionales.
Este acompañamiento se refleja en resultados concretos: 95% de los estudiantes de preparación universitaria de EF son admitidos en su universidad principal, con acceso a una red de más de 230 universidades socias. Además, la organización suma más de 10 mil historias de éxito. En posgrado, 95% de los graduados acceden a programas de maestría o especialización, dentro de una comunidad internacional de más de 50 nacionalidades.
“Para un joven mexicano, llegar a la universidad con experiencia internacional puede marcar la diferencia en su trayectoria. No solo se trata de hablar otro idioma: se trata de la seguridad con la que se desenvuelven como estudiantes y personas”, señala Álvaro González.
Con fechas de inicio flexibles a lo largo del año, los programas EF Academic Year Abroad permiten que los estudiantes conviertan el periodo entre la preparatoria y la universidad en un año que cuenta doble, pues aprenden un idioma a la par que descubren el mundo y definen quiénes son.
Acerca de EF
Fundada en 1965, EF (Education First) es una empresa educativa global cuya misión es abrir el mundo a través de la educación. EF ofrece programas de idiomas, viajes, intercambio cultural y académico en más de 100 países.
Acerca de EF Language Abroad
EF Language Abroad ofrece experiencias de aprendizaje de idiomas inmersivas para estudiantes de todas las edades en los campus de EF repartidos por todo el mundo y abiertos durante todo el año. Los programas abarcan desde cursos cortos hasta estancias prolongadas y combinan la enseñanza de idiomas con la inmersión cultural y la comunidad internacional.


